Sobre Caguas

DATOS GENERALES

Fundación:
1775. En 1820 recibe el título de villa y en 1894 adquiere el título de ciudad.

Localización:
Caguas está ubicada en la zona centro-oriental de la isla de Puerto Rico. Al norte limita con los municipios de San Juan y Trujillo Alto; al este, con Gurabo y San Lorenzo; al suroeste, con Cayey, y al oeste, con Cidra y Aguas Buenas.

Superficie: 152.1 km² / 58.7 mi²

Relieve:
Su territorio se extiende a través del amplio valle del Turabo; entre la sierra de Cayey y varias ramificaciones de la cordillera Central. Sus elevaciones mayores son el cerro Lucero con 2,887 pies; Altos de la Mesa con 1,210 pies y los Altos de San Luis con 886 pies de altura.

División territorial:
Caguas se divide en 11 barrios. Bairoa, Beatriz, Boriquen, Cañabón, Cañaboncito, Pueblo, Río Cañas, San Antonio, San Salvador, Tomás de Castro y Turabo.

Población: 142,893 habitantes (2010)

Densidad poblacional: 923.5 hab. / km² o 2,434.3 hab. / mi² (2010)

Gentilicio: Cagüeños

Cognomento: Ciudad del Turabo / Ciudad Criolla

Patrón del pueblo: Dulce Nombre de Jesús

HISTORIA

Los orígenes de Caguas se remontan al periodo prehispánico, cuando en la región del valle del Turabo existía una aldea indígena. Con la llegada de los españoles a finales del siglo XV, al cacique Caguax, líder de la aldea, le es arrebatado su poder tras un proceso de conquista y colonización.

Con la llegada de los españoles, la región de Caguas no experimentó un desarrollo poblacional significativo hasta el siglo XVII. El valle del Turabo que había sido otorgado a Don Juan Mateo Delgado de Fonseca como recompensa en la defensa de la Isla, se comienza a organizar tras la creación de pequeños asentamientos.

El primero se radicó junto a la ermita de San Sebastián, en un paraje denominado El Barrero. Más tarde, otro grupo llegó al valle y se estableció en el lado oriental del río Grande, en un lugar conocido como El Piñal. Allí se fundó la segunda población cristiana del valle, junto a la iglesia del Dulce Nombre de Jesús del Piñal. Con el tiempo las dos aldeas prosperaron, pero la suerte de El Piñal fue mermando debido a los embates de la naturaleza. El paso de cinco ciclones tropicales no tuvieron compasión y la aldea, finalmente, desapareció en 1772. Tres años más tarde, en 1775, los habitantes de El Barrero, a quienes se habían unido los de El Piñal, solicitaron al gobernador, Don Miguel de Muesas, convertirse en pueblo. La petición fue aceptada el mismo año. Surge así el pueblo de Caguas bajo la protección del Dulce Nombre de Jesús.

En 1820, Caguas pasa a ser Cabecera de Distrito, convirtiéndose en el eje central de sus pueblos limítrofes. Esta determinación motiva al rey Fernando VII a otorgarle, ese mismo año, el título de Villa. Para el 1894, el aumento poblacional y el progreso económico se hacían evidentes; es por ello que Caguas adquiere el título de Ciudad por mandato real. No obstante, en 1898, con el cambio de soberanía, Puerto Rico pasó a ser parte de Estados Unidos de América cambiando la realidad de la ciudad.

Con el comienzo del siglo XX, Caguas se adaptó al nuevo sistema político y económico que trajo Estados Unidos de América. La agricultura prosperó durante las primeras décadas con el cultivo del tabaco y los movimientos sociales tomaron relevancia. Ya para la segunda mitad del siglo, el desarrollo socioeconómico de la ciudad evidenció una transformación hacia la industrialización justo en los momentos en que se creó el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.

Durante las últimas décadas, el desarrollo urbano ha convertido a Caguas en una ciudad cosmopolita con una economía dominada por los servicios y la manufactura. Hoy día, Caguas es un espacio rico en patrimonio cultural que le da la bienvenida a todos los que le visitan y le invita a latir al ritmo del Corazón Criollo de Puerto Rico.

CRIOLLISMO

Criollo… Para la gente en Puerto Rico, el significado de esta palabra es especial pues representa todo lo que hace que tanto ellos como su Isla sean únicos. Sus imágenes… Sus sabores… Sus sonidos… Su esencia, y hay un lugar único donde todo el significado de la palabra criollo cobra vida… Caguas. Puedes preguntarle a cualquier puertorriqueño. El Corazón Criollo de Puerto Rico late en Caguas. Ven y descubre por qué.

Trasfondo Histórico

Antes del descubrimiento de América, habitaban esta isla los indios taínos, de origen suramericano. En 1493, llegó Cristóbal Colón y, con él, los españoles y europeos.

El valle del Turabo les resultó muy atractivo por su fertilidad y por estar rodeado de montañas y ríos. Ahí encontraron asentado al cacique Caguax, amo y señor de este enclave, quien tenía una sobrina, muy bella, llamada María Boaganamé. Con los españoles comenzaron las encomiendas, que utilizaban a los indios para los trabajos en las minas y haciendas.

Caguax formó parte de la encomienda en la hacienda del rey Fernando El Católico, al mando del conquistador Juan Ponce de León. A la muerte del Cacique, los españoles reconocieron a María Boaganamé como su heredera, que convivía con Diego Muriel, quien obtuvo permiso de la Corona para casarse con María. Ellos dieron origen a los primeros mestizos, a los primeros criollos, únicos y diferentes. Los taínos se fueron diezmando y los españoles, ávidos por mano de obra, comenzaron a traer esclavos de África con destino a las explotaciones mineras y a las plantaciones. Aparece así un segundo mestizaje. Desde ahí, nuestra afirmación de que nuestros antepasados nos dejaron una mezcla de razas. Por eso Caguas tiene “Conciencia Criolla”

Caguas, el corazón geográfico de Puerto Rico, simboliza lo auténticamente criollo. Representa todo aquello que los puertorriqueños amamos sobre nuestro País… Lo genuino… Lo autóctono… Aquello que innegablemente nos caracteriza como pueblo y que nos hace proclamar con orgullo en cualquier parte del mundo que somos puertorriqueños.